Este martes se da la bienvenida al Año Nuevo Chino, que en esta ocasión está regido por el Caballo de Fuego, una combinación que simboliza energía, libertad y un poderoso impulso hacia el cambio.
El zodiaco chino asigna un animal y un elemento a cada año en ciclos de 12 y 5 años respectivamente. Según expertos en esta cosmovisión, la fusión del Caballo (fuerza, avance, independencia) con el elemento Fuego (pasión, transformación) sugiere un período dinámico y propicio para la iniciativa y la superación de obstáculos.
La prestigiosa revista de arquitectura, Architectural Design, afirma que “Los que nacieron en los años del caballo tienen una personalidad vibrante, carismática y un poco impulsiva. Aman la independencia, lo auténtico y los espacios que respiran. Su energía dinámica busca ambientes que no aprisionen, sino que inspiren movimiento y cambio”.
La festividad, la más importante del calendario chino, marca un tiempo de reuniones familiares y tradiciones centradas en atraer la prosperidad para el nuevo ciclo.
Redacción: Cesar Meléndez


