El trombonista y arquitecto de la salsa siempre defendió la esencia del género que ayudó a crear
El mundo de la música latina se viste de luto. La mañana de este 21 de febrero, a través de un emotivo comunicado compartido en sus redes sociales, la familia del maestro Willie Colón confirmó el fallecimiento del legendario músico a sus 75 años.
La noticia ha provocado una ola de conmoción entre colegas, fanáticos y figuras de la cultura que reconocen en él a uno de los pilares fundamentales de la Fania All Stars y el creador de la salsa urbana.
«Con un dolor profundo, informamos la transición de nuestro amado Willie», reza parte del mensaje compartido por sus seres queridos, quienes agradecieron las muestras de afecto y pidieron privacidad en este difícil momento. Aunque no se han detallado las causas exactas, es conocido que el músico venía lidiando con secuelas de salud tras un grave accidente sufrido hace unos años.
El Malo que se hizo eterno
William Anthony Colón Román, nacido en el Bronx pero de corazón profundamente puertorriqueño, fue mucho más que un trombonista. Fue un visionario que, desde su debut a los 17 años con el álbum El Malo, rompió todos los esquemas.
Su unión con Héctor Lavoe creó la dupla más icónica de la historia salsera, dándonos clásicos inmortales como «Aguanilé», «La Murga» y «Che Che Colé».
Posteriormente, junto a Rubén Blades, firmó el disco Siembra (1978), una obra maestra que elevó la salsa a un nivel de conciencia social y política nunca antes visto, con temas como «Pedro Navaja» y «Plástico».
Como productor, su oído fue responsable del éxito de innumerables artistas, consolidando el sonido de Nueva York que conquistó cada rincón de América Latina y Europa.
Un adiós que resuena en el barrio
Para los amantes de la salsa, la muerte de Willie Colón representa el fin de una era. Fue el artista que mejor supo retratar la vida del migrante, la dureza de la calle y el orgullo de las raíces. Su trombón, con ese sonido estridente y melódico a la vez, se convirtió en el grito de guerra de una generación que encontró en su música un refugio y una bandera.
Willie Colón no solo deja una discografía inmensa; deja una huella imborrable en el ADN cultural de Latinoamérica. El «Malo del Bronx» se despide de los escenarios terrenales para entrar, definitivamente, en el panteón de los inmortales.
Redacción: Douleydis Romero


