El Gobernador del estado Lara, Luis Reyes Reyes, presentó el balance de su gestión correspondiente al periodo junio-diciembre 2025, destacando hitos en salud y vialidad.
Ante autoridades civiles, militares y el Poder Popular, el mandatario regional desglosó una serie de inversiones orientadas a la «humanización» de la salud, la recuperación de la vialidad y la optimización del servicio hídrico. Sin embargo, tras el anuncio de las cifras de «éxito», persiste un marcado contraste con las denuncias de desinversión y fallas estructurales que los larenses enfrentan diariamente.
Salud: Fachadas recuperadas en un sistema sin insumos
El informe oficial destacó como un logro la rehabilitación integral del Hospital Central Universitario Antonio María Pineda (HCUAMP), específicamente en las áreas de Oncología, Traumatología y Vías Digestivas.
El gobernador informó que la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) cuenta ahora con 17 camas operativas y que la Misión Génesis logró resolver 1,600 casos quirúrgicos en sus primeros tres meses.
Ahora pese a la inversión en infraestructura, el monitoreo de gremios médicos y organizaciones no gubernamentales revela una realidad paralela. Familiares de pacientes en el HCUAMP denuncian de manera persistente que el hospital carece de los insumos más básicos, obligando a los ciudadanos a costear desde inyectadoras, guantes, tapaboca hasta soluciones fisiológicas.
A esto se suma la crisis en servicios especializados como Neurocirugía, donde la falta de especialistas y la denuncia de persecución gremial han puesto en jaque la calidad de las intervenciones de alta complejidad.
Inversión en tuberías vs. grifos secos
En materia de servicios públicos, la Gobernación reportó la instalación de 43.000 metros de tuberías y la recuperación de un caudal de 1.466 litros por segundo, lo que teóricamente debería optimizar la presión en los municipios Iribarren y Torres. Se resaltó además la recuperación total de los Pozos de Don Aurelio y el Pozo 11 de El Recreo.
Sin embargo, movimientos como «Unidos por el Agua» y habitantes de sectores populares en Barquisimeto y Carora mantienen una agenda constante de protestas por la falla en el servicio.
La desinversión acumulada y las fallas eléctricas recurrentes en las estaciones de rebombeo, mantienen a comunidades enteras dependiendo de costosos camiones cisterna privados. En el municipio Torres, las paradas de la represa Los Quediches siguen siendo el denominador común de la crisis hídrica.
Vialidad y Producción
A través de Invilara, se anunció el despliegue de 40.000 toneladas de asfalto para recuperar las principales arterias viales. Asimismo, en el área productiva, se destacó la recuperación de la Finca Las Virtudes y la distribución de más de 24.000 toneladas de alimentos mediante AbastLara.
Esto contradice los reportes de usuarios que señalan que la recuperación asfáltica se ha concentrado en troncales principales como la Lara-Zulia, dejando en el olvido la vialidad interna de los barrios y las zonas rurales.
Los productores del eje cafetalero en Morán señalan que «de nada sirve recuperar una finca si no hay cómo sacar la cosecha por las fallas de borde». En cuanto a la alimentación, la irregularidad en la frecuencia de entrega de las bolsas sigue siendo la principal queja en las zonas más vulnerables.
La brecha entre el dato y la vivencia
La rendición de cuentas del Gobernador Reyes Reyes presenta una gestión que busca estabilizar las instituciones tras años de deterioro. No obstante, mientras el Ejecutivo Regional celebra la recuperación de espacios, el ciudadano de a pie percibe que la mejora estética de los centros públicos no se traduce necesariamente en una mejora de su calidad de vida.
El desafío para el 2026 será cerrar la brecha entre las cifras de los informes oficiales y el bienestar real que llega a los hogares larenses.


