Cada 11 de abril, el mundo conmemora el Día Internacional del Parkinson. Esta fecha no solo busca visibilizar una de las enfermedades neurodegenerativas más comunes (pero al mismo tiempo desconocida) del mundo, sino también busca tender un puente de empatía hacia quienes viven con ella y sus familias.
¿Qué es el Parkinson?
La enfermedad de Parkinson es un trastorno progresivo del sistema nervioso que afecta principalmente al movimiento y se manifiesta con temblor en reposo, rigidez muscular, bradicinesia (lentitud) e inestabilidad postural. Ocurre cuando las neuronas de una región cerebral llamada sustancia negra comienzan a dañarse o morir. Estas neuronas producen dopamina, una sustancia química esencial para regular el movimiento, la motivación y el estado de ánimo.
Cuando los niveles de dopamina caen por debajo de un 60-80%, aparecen los síntomas motores.
Si bien el temblor en reposo es el signo más conocido de este trastorno, el Parkinson es mucho más complejo. Entre sus síntomas motores están la rigidez muscular, la lentitud de movimientos (bradicinesia) y los problemas de equilibrio.
Sin embargo, los síntomas no motores son igual de incapacitantes y a menudo pasan desapercibidos: depresión, ansiedad, trastornos del sueño, estreñimiento, pérdida del olfato y fatiga crónica. Y el proceso de diagnostico, se complica si tomamos en cuenta que cada persona con Parkinson vive una combinación única de estos síntomas, lo que hace que el diagnóstico y tratamiento deban ser personalizados.
A nivel mundial, se estima que más de 10 millones de personas viven con Parkinson, y se ha determinado que en contra de la creencia popular, no es exclusivo de adultos mayores, aunque la edad promedio de diagnóstico es a los 60 años, entre un 5-10% de los casos son de inicio temprano (antes de los 50, o incluso en la juventud). Es importante resaltar que actualmente no tiene cura, pero existen tratamientos farmacológicos, terapias de rehabilitación y, en algunos casos, cirugía con estimulación cerebral profunda que mejoran notablemente la calidad de vida de los pacientes, y en varios países se adelantan investigaciones en busca de una cura.
¿Por qué un día internacional?
El 11 de abril se eligió en honor al nacimiento de James Parkinson, el médico británico que describió por primera vez la enfermedad en 1817 (conocida entonces como «parálisis agitante»). Y al declarar este dia tanto la OMS y Parkinson’s Europe , buscan sobretodo derribar mitos y estigmas (no es contagioso, no implica demencia en todos los casos, y tener temblor no siempre es Parkinson). Pero a este principal objetivo se le suma la Exigencia de más inversión en investigación de terapias neuroprotectoras y, algún día, una cura.
Finalmente recordar que detrás del paciente hay una persona con deseos, talentos y la necesidad de seguir siendo parte activa de la sociedad, y hay una familia acompañando en algunos casos sufriendo esta patología junto al paciente.
César Meléndez


