Este martes 26 de mayo, la estructura del puente de Santa Rosa, que conecta a los municipios Iribarren y Palavecino, comenzó a ceder, registrando un pronunciado hundimiento en el pavimento en sentido Cabudare-Barquisimeto.
Ante el riesgo inminente de un desplome, los propios conductores decidieron cerrar el paso vehicular para resguardar la seguridad de los usuarios.
Equipos de Protección Civil se desplegaron en el sitio para realizar la inspección técnica. Las evaluaciones preliminares presumen que el colapso fue provocado por el fuerte empuje de una crecida en el cauce del Río Turbio, afectando de forma crítica las bases fundamentales de soporte.
Esta contingencia coincide con el balance del Colegio de Ingenieros del estado Lara, gremio que ya había advertido que el 95 % de los puentes de la entidad requieren mantenimiento urgente al no recibir atención desde 2010.
Para complejizar la movilidad en la zona, el Ministerio de Transporte anunció que se mantendrá una restricción total del tránsito automotor sobre el vecino puente Yacural. El despacho gubernamental explicó que este cierre es indispensable para ejecutar trabajos de recuperación mayor en las bases de dicha estructura, por lo que instaron a la población a tomar previsiones rigurosas en sus rutas habituales y utilizar vías alternas.


