La historia del fútbol se reescribió por completo este lunes, Lionel Messi grabó su nombre con letras de oro inalcanzables al convertirse en el máximo goleador histórico de las Copas del Mundo, llegando a la impresionante cifra de 17 anotaciones y dejando atrás el récord que el alemán Miroslav Klose (16 goles) mantuvo durante más de una década.
El momento cumbre llegó gracias a una definición magistral de Messi frente a la selección de Austria, un tanto que no solo desató la locura en el estadio, sino que rompió un empate histórico en la cima de los artilleros mundialistas. El capitán albiceleste, que venía encendido tras una actuación memorable en la que facturó un triplete ante Argelia, demostró que su romance con las redes en el torneo más importante del planeta sigue más vivo que nunca.
El camino hacia el Olimpo: 17 gritos sagrados
Para entender la magnitud del hito, el olimpo de los romperredes mundialistas se reconfigura de la siguiente manera:
Lionel Messi (Argentina): 17 goles (Récord absoluto vigente tras marcar ante Argelia y Austria en 2026).
Miroslav Klose (Alemania): 16 goles.
Ronaldo Nazário (Brasil): 15 goles.
Gerd Müller (Alemania): 14 goles.
Just Fontaine (Francia): 13 goles.
Con 39 años y una vigencia que desafía a la lógica, el ’10’ sumó este récord a un palmarés que ya de por sí lo ubicaba en el debate del mejor de todos los tiempos. La regularidad de Messi en las citas mundiales ha sido una constante, pero su contundencia en esta edición de 2026 ha terminado por pulverizar un registro que parecía blindado para los delanteros de área tradicionales.
El mundo del deporte se rinde ante una nueva hazaña del futbolista rosarino, quien no solo busca llevar a su selección a lo más alto en este torneo, sino que ya se aseguró, de manera solitaria, el trono de los goleadores eternos de la Copa del Mundo.


