Lo que en su momento fue una vía asfaltada se convirtió en un verdadero camino de tierra, polvo y grietas. Desde hace cinco años, los habitantes del sector Pueblo Nuevo, en pleno centro de Duaca, la capital del municipio Crespo, claman por la recuperación de la calle 10, un tramo crucial que afecta de manera directa a 10 familias, a más de 2.500 alumnos del Liceo Efraín Colmenárez y a decenas de atletas que frecuentan el campo de fútbol Bolívar.
Según lo reseñado por La Prensa Lara, aunque la empresa hidrológica ejecutó la reparación del sistema de aguas residuales en el sector, las labores quedaron a medias al omitir el asfaltado.
Hoy en día, un enorme socavón consume prácticamente ambos canales de la carretera. La inestabilidad del suelo —agravada por el peso de la maquinaria y la humedad acumulada— ya empezó a fisurar e inclinar las paredes de varias viviendas cercanas. Incluso, la cerca perimetral del campo deportivo sucumbió, dejando una inmensa abertura que los propios vecinos terminaron utilizando como acceso improvisado. A las pérdidas materiales se suma el impacto en la salud pública.
Ante la amenaza inminente de que la calle desaparezca por completo durante las lluvias, los residentes de Duaca exigen a las autoridades municipales y regionales una respuesta urgente antes de que la vía colapse o se registre una tragedia en este transitado sector.


