Los monumentos que definen el paisaje y el orgullo de Barquisimeto se encuentran en una situación crítica de abandono. El concejal del Municipio Iribarren, Álvaro Mogollón, manifestó su profunda preocupación ante el notable deterioro que presentan las estructuras artísticas y arquitectónicas más emblemáticas de la región, haciendo un llamado enérgico a las autoridades para que asuman la responsabilidad de su preservación.
El principal foco de alerta se centra en la Redoma del Sol Naciente (Monumento al Sol), la magistral obra del maestro Carlos Cruz-Diez que da la bienvenida a quienes transitan por el este de la ciudad.
«Vaya a ver usted las condiciones de ese espacio. ¿Qué está haciendo la gobernación? ¿Dónde están los proyectos propositivos en función de que ese espacio se pueda recuperar y que hoy por hoy vemos cómo se va deteriorando de manera progresiva?», sentenció Mogollón.
El edil argumentó que la falta de políticas de mantenimiento también arropa a obras monumentales de gran envergadura como El Obelisco y el Monumento Manto de María, íconos turísticos y espirituales de los larenses.
Para el legislador de Iribarren, la raíz del problema radica en una distorsión de las prioridades presupuestarias y de planificación. Mogollón denunció que las instituciones públicas suelen anteponer el «show» mediático, los eventos comerciales y la propaganda partidista antes que invertir recursos en el mantenimiento técnico, la iluminación y el resguardo de estas infraestructuras patrimoniales.
Exhortó a las autoridades con competencia a diseñar esquemas ordenados que protejan la identidad y la idiosincrasia larense, asegurando que los íconos de la ciudad sigan siendo espacios dignos para el encuentro y el turismo masivo.


