Se necesitan más de 1700 salarios mínimo para cubrir el costo de una canasta alimentaria.
La brecha entre los precios y el bolsillo de los venezolanos se volvió un abismo este inicio de 2026, según el último reporte del Cendas-FVM, la canasta alimentaria cerró enero con un costo de 677,17 dólares, lo que representa un aumento anualizado del 681,1 % en bolívares.
Esta subida deja al salario mínimo legal de 130 bolívares en una situación de inexistencia práctica, ya que apenas alcanza para cubrir el 0,05 % de los alimentos necesarios para una familia.
Óscar Meza, director del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros, explicó que la situación es de una «estrechez extrema». Para que una familia de cinco personas pueda costear la comida del mes, se necesitarían hoy unos 1.719 salarios mínimos.
El economista detalló que, aunque se hable de cifras en dólares, el impacto en bolívares es mucho más agresivo debido a la constante depreciación de la moneda nacional, que en el último año varió un 715,55 % según los registros anualizados.
La realidad en la calle contradice las expectativas de mejora económica que se manejan a nivel oficial.
Meza señaló en entrevistas para Unión Radio y Finanzas Digital que, mientras el modelo teórico dice que una persona gasta unos 150 dólares, la realidad de las facturas muestra que un pensionado puede gastar más de 200 dólares mensuales solo en comida.
«Las expectativas sobre mayores ingresos todavía no las sentimos. Si no se concretan, solo causan desilusión y malestar», manifestó el profesor.
Finalmente, el informe destaca que la crisis no es solo de precios, el colapso en servicios básicos como electricidad y agua, sumado a que el bolívar no para de perder valor, sigue hundiendo el poder adquisitivo.
Al día de hoy, lo que antes era una canasta básica se ha vuelto un lujo inalcanzable, donde el sueldo mínimo no llega siquiera a representar una fracción significativa del gasto diario de un ciudadano.
Redacción: Sara Cortez


