Alias «Kata» y «Gokú» se camuflaban como clientes habituales en el Parque Lleras; ambos eran requeridos en Venezuela por delitos de trata de personas y homicidio.
Una pareja de venezolanos fue detenida por presuntamente coordinar redes de prostitución y venta de estupefacientes en el corazón de la zona rosa de la ciudad de Medellín Colombia. Luego de pasar inadvertidos por varios meses entre la multitud de turistas, alias “Kata” y alias “Gokú” fueron interceptados en un operativo conjunto entre Migración Colombia y el Centro Operativo Anti-Trata (COAT) del Ministerio del Interior.
Las investigaciones arrojaron que los detenidos no eran visitantes ocasionales, sino piezas clave en la degradación de la seguridad en el sector de El Poblado. Según la minuta policial la mujer frecuentaba los locales nocturnos principalmente durante las tardes y noches para conectar a clientes con redes de explotación sexual, mientras que su compañero, un hombre de doble nacionalidad colombiana y venezolana, se hacía pasar por turista para facilitar delitos y participar en robos a personas y vehículos en la zona.
A pesar de que ambos se movían sin restricciones debido a que no registraban antecedentes penales en Colombia, el cruce de información con las autoridades de Venezuela reveló el prontuario policial de ambos. Alias “Kata” resultó ser una prófuga de la justicia venezolana, donde tiene vigente una condena de nueve años de prisión por el delito de trata de personas. Por su parte, alias “Gokú” es requerido por el Juzgado de Control N.º 06 de El Vigía, en el estado Mérida, por una serie de delitos graves que incluyen homicidio calificado, robo agravado, lesiones intencionales a adolescentes y porte ilegal de armas.
El operativo que puso fin a sus actividades incluyó allanamientos simultáneos en una reconocida discoteca de El Poblado y en un exclusivo conjunto residencial donde la pareja se refugiaba. Tras confirmar las sentencias mediante el consulado, Migración Colombia coordinó la expulsión inmediata de la mujer para su entrega a unidades de Interpol. En cuanto al hombre, permanece bajo estricta custodia mientras las autoridades locales determinan si debe enfrentar cargos en territorio colombiano antes de ser enviado a responder ante la justicia de su país.
Las autoridades han develado que «este golpe de la fuerza policial pone en evidencia cómo redes trasnacionales utilizan las zonas turísticas de Medellín para camuflar operaciones de explotación y crimen organizado».
Redacción: Jhonny Pérez


