María Corina Machado y la ONG Un Mundo Sin Mordaza denuncian irregularidades procesales y el cumplimiento de la condena de los funcionarios.
La líder opositora María Corina Machado y la organización Un Mundo Sin Mordaza denunciaron la persistente violación de los derechos humanos y el debido proceso en el caso de los funcionarios Erasmo Bolívar, Luis Molina y Héctor Rovaín, anteriormente miembros de la Policía Metropolitana, detenidos desde abril de 2003 por los sucesos del 11 de abril de 2002, cumplen actualmente casi 23 años de reclusión en la Comunidad Penitenciaria Fénix, en el estado Lara, lo que los convierte en los presos políticos de mayor antigüedad en Venezuela.
La denuncia, difundida a través de redes sociales, sostiene que los tres ciudadanos ya han cumplido con el tiempo reglamentario para optar a medidas alternativas de cumplimiento de pena, según lo estipulado en los artículos del 482 al 500 del Código Orgánico Procesal Penal (COPP).
Machado calificó la situación como un «secuestro» judicial y señaló que el sistema ha aplicado de manera selectiva y arbitraria la Ley de Amnistía, rechazando nuevamente las solicitudes presentadas por la defensa de los funcionarios pese a haber superado la mitad de su condena.
El argumento central de esta exigencia de libertad radica en la denuncia de una persecución sistemática que, según la dirigente, busca sostener una narrativa política sobre los hechos ocurridos hace dos décadas, para los sectores que reclaman su liberación, mantener a los funcionarios tras las rejas es un acto de «injusticia y separación familiar» que contraviene el Estado de Derecho, especialmente cuando existen beneficios procesales que el sistema judicial les ha negado reiteradamente.
“frente a la aplicación selectiva y arbitraria de la Ley de Amnistía, y la naturaleza criminal de un sistema que mantiene sin libertad a cientos de venezolanos por razones políticas, exigimos la libertad de Erasmo, Luis y Héctor, víctimas de un largo periodo de injusticia, persecución y separación familiar.” Señalo, en su cuenta de X (anteriormente Twitter) la dirigente opositora María Corina Machado.
Por su parte, la ONG Un Mundo Sin Mordaza se sumó al reclamo enfatizando que el caso de Rovaín, Bolívar y Molina es el símbolo más longevo de la persecución política actual en el país, afirmando que la negativa de los tribunales a otorgar la libertad responde a un esfuerzo por no admitir contradicciones en el relato oficial de los sucesos de 2002. Con el lema «Basta de usarlos como trofeos políticos», la ONG instó a la comunidad internacional a fijar su mirada sobre este caso, que continúa siendo una deuda pendiente en materia de justicia y derechos fundamentales.
Sara Cortez


